Una cámara para desatascos es un equipo de inspección que se introduce en la tubería para ver el interior antes, durante y después del desatasco. Sirve para localizar la obstrucción, identificar su causa (grasas, raíces, incrustaciones, objetos) y comprobar que el trabajo ha quedado bien hecho, sin abrir zanjas innecesarias.
¿Qué aporta una cámara de inspección a un servicio de desatascos?
Desatascar sin ver es trabajar a ciegas. La cámara permite comprobar qué hay dentro del tubo antes de meter la máquina, y evita forzar una obstrucción que en realidad es una rotura, un tubo desplazado o una acumulación de raíces.
Para el profesional, el valor está en el diagnóstico: saber si el problema es puntual o si el tramo entero está degradado cambia por completo el presupuesto y la solución que se propone al cliente.
Para el cliente —comunidad de vecinos, syndic, ayuntamiento o particular—, el vídeo es una prueba objetiva. Se enseña lo que hay, se explica lo que se puede hacer y se justifica el trabajo realizado.
En mantenimiento preventivo, la cámara también sirve para revisar tramos que aún no han dado problemas y programar limpiezas antes de que llegue el atasco.
Cómo se trabaja una obstrucción con la Tubicam XL 360 HD
La Tubicam XL 360 HD es una cámara rotativa: el cabezal gira sobre su eje, de modo que se puede orientar la vista hacia la pared del tubo y no solo hacia el frente. Eso ayuda a distinguir una incrustación adherida de un objeto suelto que arrastra la corriente.
El equipo se presenta en carrete con monitor incorporado, lo que permite trabajar desde un solo punto y grabar la inspección mientras se avanza por el interior de la conducción.
Para tramos largos existe la opción de cable de 60 m, y para mantener el cabezal centrado en el eje del tubo se puede montar un dispositivo de centrado en acero inoxidable. El centrado importa cuando se quiere una imagen limpia de toda la circunferencia.
Antes de decidir el equipo conviene tener claro el diámetro habitual de las conducciones que se van a inspeccionar y si el trabajo se hace desde arqueta, desde interior de vivienda o en red exterior.

Qué conviene comprobar antes de comprar una cámara para desatascos
No todas las cámaras de inspección sirven para lo mismo. Un equipo pensado para revisar conductos de ventilación no es el mismo que uno preparado para aguantar humedad, suciedad y roces dentro de un saneamiento.
Estos son los puntos que suelen decidir la compra en el día a día de un servicio de desatascos:
- Diámetro de tubo que se va a inspeccionar con más frecuencia.
- Longitud de cable necesaria según el tipo de red y la distancia entre arquetas.
- Tipo de cabezal: fijo o rotativo, según si hace falta mirar la pared del tubo.
- Resistencia del cable y del carrete al trabajo en ambiente húmedo y sucio.
- Facilidad de limpieza y de sustitución de piezas de desgaste.
- Grabación y salida de vídeo para entregar un informe al cliente.
- Disponibilidad de recambios y de servicio técnico en España.
Soporte y distribución en España: oficina comercial en Málaga
AGM TEC es fabricante francés de cámaras de inspección de canalizaciones y conductos, con gamas como Tubicam, Verticam y Scopicam, además de robots de inspección. Para el mercado español cuenta con oficina comercial en Málaga.
Desde allí se atiende a instaladores, empresas de desatascos, comunidades, ayuntamientos y oficinas técnicas que necesitan asesoramiento sobre qué equipo encaja con su trabajo habitual.
La dirección y el contacto comercial son los siguientes:
- Oficina comercial (España)
TechPark – Calle Severo Ochoa 27
Edf. Promalaga CW
29590 Málaga (ES) - Teléfono comercial: +34 951 562 222
- E-mail: agmtec@serviciocomercial.com
Límites y buenas prácticas en la inspección de desatascos
La cámara no sustituye al desatasco: lo documenta. Si el tubo está completamente lleno de agua turbia, la imagen puede ser pobre hasta que se retire parte del tapón.
Tampoco conviene prometer al cliente un resultado cerrado antes de ver el interior. La causa real de un atasco —raíces, hundimiento, cuerpo extraño— solo se confirma con la inspección hecha.
Como norma práctica: inspeccionar antes para diagnosticar, inspeccionar después para validar el trabajo, y guardar la grabación como parte del informe entregado.